FSC-CCOO Aragón | 27 marzo 2026.

  • Menú Principal
    • tu sindicato

      URT, el final de una historia que nunca debió comenzar

        El pasado viernes 13 de marzo, durante la última reunión con responsables del Servicio de Recursos Humanos, nos comunicaron que el artículo 11.6.2 de la instrucción nº 2 quedaba sin efecto.

        23/03/2026.
        RPT

        RPT

        Este artículo de la instrucción venía a establecer los requisitos y reglas a cumplir para realizar los cambios de turno motivados por necesidades del servicio, y con ello, la puesta en marcha de las tan cacareadas Unidades de Refuerzo de Turno. ¿Recordáis? Esas URT que venían a servir “como herramienta eficaz para la gestión de la plantilla en servicios como: Centros Cívicos, Instalaciones Deportivas, Educación o centros de trabajo especializados, Casa Amparo, Albergue Municipal, Casa de Acogida, etc”, como dijeron los sindicatos firmantes del acuerdo.

        Las mismas URT sobre las que CCOO advertía de sus nefastas consecuencias sobre:

        • La conciliación familiar o el disfrute del tiempo libre, ya que se estaría permanentemente a disposición del servicio o, lo que es lo mismo, una disponibilidad absoluta.
        • La inexistencia de límites máximos de cambios de turno o centro de trabajo a realizar, lo que en la práctica se traducía en que ya no existiría calendario de trabajo individual ni centro de trabajo habitual.
        • Una posible pérdida económica en comparación con la realización de estos servicios que entendíamos debían tener la consideración de servicios extraordinarios, horas extra.
        • O que la pertenencia a una URT, no era garantía del cobro de la retribución, entre otras.

        Pero, no ha hecho falta ni que el propio personal se haya negado a participar en estas URT, han sido las propias jefaturas de los servicios consultados las que han trasladado a Recursos Humanos su total desinterés en la creación de estas unidades ya que con los criterios esbozados no tendrán una aplicación práctica, por tener un precio que se considera bajo, por no establecer una horquilla clara de número de cambio de turno al mes, por referirse solo a personal funcionario o porque generaría nuevos trámites y gestiones inabordables entre otras razones.

        Lo cierto es que las URT no tenían otro objeto más que el de ocultar las necesidades “ordinarias” de personal a cambio de una limosna y quien las propuso o desconoce la falta de plantilla en algunos servicios o hace propuestas que interesaban más al gobierno municipal que a la plantilla.

        Si quieren acabar con los cambios de turno forzosos o voluntarios, si quieren disminuir el número de servicios extraordinarios a realizar, si no quieren que se cierren centros municipales por falta de personal, la solución es sencilla y siempre ha estado ahí: aumenten la plantilla y cubran las plazas necesarias para dar servicios públicos de calidad. Los casi 800.000 habitantes y sus empleadas/os públicos, se lo agradecerán.